El pádel ha dejado de ser una afición de unos pocos para convertirse en un fenómeno deportivo internacional. El nuevo FIP World Padel Report 2026, presentado por la Federación Internacional de Pádel (FIP) en octubre, confirma una expansión extraordinaria: más de 40 millones de jugadores activos y presencia en 191 países y territorios.
Más de 40 millones de personas ya juegan al pádel
La cifra es mucho más que un titular. Detrás de ella hay clubes que abren sus puertas, grupos de amigos que descubren el deporte y jugadores que convierten un partido semanal en parte de su rutina. La facilidad para compartir pista, las jugadas espectaculares y la posibilidad de disfrutar desde los primeros partidos ayudan a explicar su atractivo.
Lo más interesante es que este crecimiento ya no se concentra únicamente en España o Argentina. La expansión internacional está ampliando los públicos, los estilos de juego y las oportunidades para el sector.
Las cifras que explican la revolución del pádel en 2026
- Más de 40 millones de jugadores activos en todo el mundo.
- Más de 91.200 pistas, con un crecimiento interanual del 20,4 %.
- 191 países y territorios donde se practica este deporte.
- 1.110.000 jugadores federados, un 30,5 % más que en el informe anterior.
- 8.600 millones de euros de contribución al PIB global estimada por el estudio de impacto económico de la FIP.
Estas cifras proceden del informe oficial de la FIP publicado el 14 de octubre de 2026. No son predicciones ni estimaciones de AKKERON.
¿Por qué el pádel engancha a tanta gente?
Hay una razón que cualquiera que haya disputado un partido reconoce: el pádel combina competición, aprendizaje y conversación. Se juega en parejas, permite intercambios largos y ofrece situaciones tácticas muy diferentes. Una bandeja bien colocada, una defensa contra el cristal o una recuperación imposible pueden convertirse en la jugada del día sin necesidad de ser profesional.
También es un deporte que conecta generaciones. En una misma instalación coinciden jugadores jóvenes, adultos, personas que empiezan y competidores experimentados. Eso no significa que todos tengan las mismas necesidades técnicas: precisamente ahí reside buena parte de su riqueza.
Una pista nueva ya no es una excepción
El informe FIP recoge casi 14.000 pistas adicionales frente al año anterior y 3.890 clubes más. Son señales de un deporte que está desarrollando infraestructuras, competiciones y comunidades en distintos continentes. Cada nueva instalación puede convertirse en un punto de encuentro para cientos de jugadores.
El crecimiento también plantea retos: formación de técnicos, desarrollo de cantera, calidad de instalaciones, acceso al deporte y una industria del equipamiento capaz de acompañar las necesidades de jugadores muy diversos.
El pádel también se ha convertido en una industria mundial
Por primera vez, el informe incorpora un análisis específico de impacto económico. Según la FIP, la actividad mundial vinculada al pádel genera 6.840 millones de euros de gasto anual, una producción económica estimada de 13.070 millones y más de 235.000 puestos de trabajo. Su aportación al PIB se estima en 8.600 millones de euros.
Estas magnitudes incluyen actividades como alquiler de pistas, construcción, equipamiento y torneos. Revelan que el pádel no solo crece como práctica deportiva: también moviliza empleo, innovación y nuevas inversiones.
La fabricación española tiene una oportunidad histórica
La internacionalización pone el foco en otro elemento: el conocimiento industrial. En un mercado cada vez más amplio, los jugadores necesitan información clara sobre materiales, sensaciones y tecnologías, no solo campañas publicitarias.
Desde AKKERON, como fabricantes de palas de pádel en España, vemos esta evolución como una invitación a seguir investigando y explicando cómo la ingeniería y la elección de materiales pueden adaptarse a estilos de juego distintos. Ese es el propósito de AKKERON LAB | La ciencia detrás de tu pala: acercar conocimiento técnico al jugador y contribuir a una cultura del pádel mejor informada.
¿Hasta dónde puede llegar el pádel?
Nadie puede asegurar cuál será su techo. Sin embargo, la presencia en 191 países y territorios, el crecimiento del número de pistas y el aumento de jugadores federados muestran una consolidación internacional que hace apenas unos años parecía difícil de imaginar.
La próxima gran historia del pádel no se escribirá solamente en los estadios profesionales. También se escribirá en las pistas de barrio, en los clubes de nuevas ciudades y en las primeras experiencias de millones de aficionados.
Y tú, ¿en qué año empezaste a jugar al pádel? ¿Crees que seguirá creciendo al mismo ritmo? Cuéntanos tu experiencia y comparte este artículo con tu compañero de pista.
¿Por qué el pádel todavía no es deporte olímpico?
La gran paradoja es evidente: el pádel supera los 40 millones de practicantes en todo el mundo, pero no figura en el programa de Los Ángeles 2028. Tampoco está confirmada su incorporación a Brisbane 2032. La popularidad ayuda, pero no concede automáticamente un lugar en los Juegos Olímpicos.
El Comité Olímpico Internacional (COI) evalúa el encaje de una disciplina en el programa: reconocimiento y gobernanza internacional, integridad deportiva, cumplimiento antidopaje, alcance global, igualdad de género, atractivo para aficionados, costes, instalaciones y límites en el número de atletas y pruebas. La decisión final corresponde a las instituciones olímpicas; no existe una fórmula en la que superar cierta cantidad de países o jugadores asegure la admisión.
¿Qué le falta al pádel para llegar a los Juegos?
1. Aclarar y consolidar su reconocimiento institucional. La Federación Internacional de Pádel (FIP) ha recibido reconocimiento de organismos deportivos continentales, incluido el Consejo Olímpico de Asia, y el deporte se ha incorporado a grandes eventos multideportivos. Sin embargo, distintas informaciones de octubre de 2026 señalan que el reconocimiento formal de la FIP por el COI no consta públicamente como completado. Es una distinción decisiva: recibir apoyo de organismos del movimiento olímpico no equivale a figurar en el programa de los Juegos.
2. Consolidar la competición verdaderamente global. Jugar en 191 países y territorios no significa que todos tengan selecciones, ligas de base, árbitros, instalaciones y jugadores capaces de competir al máximo nivel. Ampliar la cantera y fortalecer circuitos femeninos y masculinos en América, Asia, África y Oceanía hará más convincente su candidatura.
3. Competir por un programa con espacio limitado. El COI y las ciudades anfitrionas consideran costes operativos, sostenibilidad, cantidad de atletas, calendario y capacidad de atraer público. Una pista reglamentaria de pádel requiere espacio e infraestructura específica; que el deporte pueda ofrecer pruebas de dobles masculinos, femeninos o mixtos no elimina estas exigencias.
4. Demostrar continuidad. No basta con el crecimiento de una temporada. Los Juegos buscan disciplinas con federaciones sólidas, relevo generacional, controles de integridad, normas internacionales y proyección estable a largo plazo.
Brisbane 2032: la gran oportunidad, pero todavía sin billete
El 20 de octubre de 2026, con motivo del Día Mundial del Pádel, la FIP volvió a defender públicamente la posible inclusión del deporte en Brisbane 2032. Australia ofrece un escaparate atractivo, pero hablar de aspiración no es hablar de confirmación. Las decisiones sobre el programa corresponden al COI y al proceso olímpico correspondiente.
La presencia del pádel en los Juegos Europeos y su progresiva incorporación a competiciones continentales son pasos importantes. La pregunta no es solamente si el deporte merece ser olímpico, sino si logrará reunir a tiempo las condiciones organizativas y deportivas para convencer a quienes deciden.
Estados Unidos: el mercado donde el pádel compite con el fenómeno pickleball
En Europa y Latinoamérica el pádel tiene una visibilidad extraordinaria. En Estados Unidos, en cambio, se enfrenta a un competidor que ha sabido conquistar instalaciones, conversaciones y comunidades: el pickleball.
Según la Sports & Fitness Industry Association (SFIA), 24,3 millones de estadounidenses jugaron pickleball en 2025, frente a aproximadamente 1,073 millones que practicaron pádel. Son cifras de participación —no de jugadores profesionales ni necesariamente habituales—, pero muestran una diferencia de escala de más de veinte veces.
¿Por qué? El pickleball tiene ventajas prácticas: puede desarrollarse en superficies ya disponibles o adaptadas, requiere una inversión inicial potencialmente menor para determinados operadores y ha conseguido una gran presencia en programas comunitarios. El pádel ofrece una experiencia distinta, con paredes, juego en parejas y un formato táctico y social muy característico, pero necesita pistas cerradas y específicas.
Eso no significa que Estados Unidos haya rechazado el pádel ni que ambos deportes sean incompatibles. De hecho, la United States Padel Association anunció en abril de 2026 que el país había superado el millón de practicantes, con más de 1.000 pistas abiertas en 31 estados. El crecimiento existe, aunque parte de una infraestructura mucho más pequeña que la del pickleball.
¿Puede el pádel crecer en Estados Unidos sin derrotar al pickleball?
Absolutamente. El deporte no necesita que uno de los dos desaparezca. Necesita más clubes accesibles, formación de entrenadores, competiciones escolares y universitarias, calendarios regionales y oportunidades para probar el juego. El éxito del pickleball confirma que existe demanda estadounidense por deportes de pala sociales. El reto del pádel consiste en convertir esa afinidad en primeras experiencias y, después, en práctica frecuente.
Además, una implantación más profunda en Estados Unidos fortalecería el peso internacional del pádel y su argumento olímpico. No porque la participación estadounidense sea una condición obligatoria por sí sola, sino porque refuerza su atractivo comercial, mediático y competitivo en uno de los mercados deportivos más grandes del mundo.
El futuro del pádel no depende solo de los Juegos
La presencia olímpica sería un reconocimiento extraordinario y podría impulsar la inversión, las canteras y la difusión del deporte. Sin embargo, su éxito no está condicionado a conseguir una medalla olímpica: ya dispone de millones de jugadores, actividad económica, grandes competiciones y una comunidad internacional en crecimiento.
En AKKERON, como fabricantes españoles con más de 22 años de experiencia en el sector, creemos que el desarrollo internacional del pádel debe apoyarse también en la formación, la innovación y el conocimiento técnico. Cada país que construye nuevas pistas, forma entrenadores y descubre este deporte amplía sus posibilidades de futuro.
La gran pregunta para los aficionados es esta: ¿debería el pádel formar parte de Brisbane 2032? ¿Y crees que llegará a ser tan popular en Estados Unidos como ya lo es en España?
Fuentes complementarias: COI: procedimiento de incorporación al programa olímpico; FIP: candidatura para Brisbane 2032 (20/10/2026); SFIA: participación en pickleball y pádel en EE. UU.; USPA: pádel en Estados Unidos (13/04/2026); Inside the Games: estado del reconocimiento olímpico.
Antonio Domínguez
CEO de AKKERON · Más de 22 años de experiencia en el sector del pádel como fabricante y profesional.
Fuente: Federación Internacional de Pádel, World Padel Report 2026 (14/10/2026).